lunes, 10 de marzo de 2008

El sabor de los bytes

No sé bien cuando fue que todo empezó a ser así. Nunca fui buena recordando fechas, y casi siempre salía mal en los exámenes de Historia. Mis padres me cuentan aquellos relatos sobre sabores y olores... y no puedo evitar sumergirme en ese mundo de fantasías, llenas de colores como en las películas. Me daba mucha curiosidad, no obstante, porque ahora en el año 2050 todo es completamente diferente a lo que ellos cuentan.

Uno de esos días mamá sacó uno de sus recuerdos. Era un envase de lo que ella llama "leche de chocolate". Deliciosa, según su descripción. Como tocar algodón. Yo la miraba extrañada mientras me conectaba uno de los cables provenientes de la computadora principal de la casa, de donde recibo todos los nutrientes necesarios para mi organismo en forma de bits. "Toda esta cuestión de bytes, de fibras, de computadoras... Muy económico todo, pero ya la vida no es vida sin poder saborear y oler lo que te llevas a la boca. Ya nada tiene el mismo sentido. Es más, ya nada tiene sentido alguno, porque nada se siente". Mamá repetía esto una y otra vez, sin que yo pudiera realmente comprender a lo que se refería, así que le seguía la corriente, como a cualquier persona mayor que se pone con nostalgias de sus tiempos pasados.

Hasta que lo probé. Fue aquella mañana en la que tuve una fuerte discusión con papá. Apagué mi computadora, y finalicé así mi sesión de estudio y enseñanza del día. Y salí de la casa. Solo lo había hecho dos veces antes por razones extremas... porque, ¿Para qué salir? Todo lo que necesitaba estaba adentro, en la PC. Caminé hasta el portón trasero y me detuve frente a un árbol. Una sustancia transparente pendía de sus hojas. Como por instinto, llevé una de ellas a mi boca y dejé caer el líquido en ella. "Es agua" dijo mamá, que me había seguido sin darme cuenta. No pude pronunciar palabra alguna. No puedo describir aquello que experimenté. Desde ese día nada ha sido igual para mí. Desde ese día comprendí todo aquello que mamá solía decir, sin poder explicarlo. Y sin embargo, mamá siempre dice ahora: "Y era simplemente agua".

1 comentario:

H' dijo...

Tenía un extraño sabor en la boca.

Aquella mañana de Mayo, era la primera vez en varios días que no dormí en animación suspendida. Al sentarme al borde de la capsula, sonreí un poco con ironía por como siempre estuve a favor del ultraviolento progreso de la tecnología.

Decidi no encender la computadora, dado lo paradojicamente especial del día. Tenia un agrio sabor en la boca, como de sangre que se sale de un vaso caliente, o de varias estrellas coaguladas, asi que tome un parche de cerveza, y lo estire completo ( Lo equivalente a 12 borracheras segun el envoltorio ) sobre la casi necrolitica palidez de mi brazo.

Con la voz algo pastosa, le ordene a Keira ( Mi robot de atención personal ), que se conectara a la red mundial y me recitara y transmitiera una por una las canciones clasicas de Ad2000.

Keira descargaba " Roadhouse blues - The Doors ", cuando como quien no quiere la cosa, abrí las persianas y las ventanas de un tirón, en un mismo movimiento, y a lo lejos, encontre para mi sorpresa el unico ser humano que habia visto en semanas.

Caminaba entre furiosa y torpe, con alguien siguiendola de cerca, aunque al parecer ella no se habia percatado de esto.

Se detuvo frente a un arbol... y solo era ella, y el arbol, y sus ojos violetas, y su mirada atonita, y yo besandola sin necesidad de cables, y la cadencia curvilinea de Atenea en sus hombros.

Estiro la mano. Tuve miedo, queria gritar, ¿ Como esa chica se atrevía a tocar 'naturaleza' sin algún tipo de protección ?

Tomo una hoja, y se la llevo a la boca, yo con el corazon atravesado en la garganta, temiendo por su eminente muerte y ella dudando. Pero ella, lo supe luego, no es de las que andan para buscar, si no de las que andan para encontrar...


Pd: Adjunto a ese beso bajo aquel arbol, te envío este archivo .PDF con sabor a torta de chocolate por el cumpleaños de tu mamá.

Remember that i am a professional stalker.